RGPD: Los fines del tratamiento
La noción de finalidad es central en materia de protección de datos personales. Conocer la finalidad del procesamiento significa responder a la pregunta: ¿por qué utilizo estos datos? ¿Qué son para mí? En otras palabras, la finalidad del tratamiento es el objetivo que persigue este último, su razón de ser.
Por ejemplo, en el sitio de un comerciante, debe recopilar la dirección postal de su cliente para poder entregar su pedido en el lugar correcto. Por tanto, la finalidad del tratamiento de estos datos es garantizar su correcta entrega.
La respuesta a la encuesta: ¿Es obligatorio determinar la finalidad del tratamiento para llevar su registro?
Durante una encuesta realizada el 30 de noviembre en nuestra página de LinkedIn, le preguntamos si es obligatorio determinar la finalidad del tratamiento para mantener su registro.
¡Eras fuerte! De 205 votantes, el 97% votó sí. Ésta es efectivamente la respuesta correcta, es obligatoria.

De hecho, el RGPD exige que la empresa determine el propósito de cada una de sus operaciones de procesamiento de datos antes de implementarlas. Esto garantiza la legalidad y legitimidad del tratamiento.
Según la CNIL: "Los datos se recogen para una finalidad específica y legítima y no se tratan posteriormente de forma incompatible con este objetivo inicial. Este principio de finalidad limita la forma en que el responsable del tratamiento puede utilizar o reutilizar estos datos en el futuro. "
Obligaciones de definir las finalidades del tratamiento de datos
La finalidad del tratamiento deberá determinarse a partir del diseño del proyecto que implica el tratamiento de datos personales. Luego, deberás ingresar esta finalidad en tu registro de procesamiento. Debe cumplir cuatro criterios comunicados por la CNIL:
1. El propósito debe ser determinado, legítimo y explícito. El objetivo que persigue el tratamiento debe ser claro y comprensible para todos y acorde con las actividades de su empresa.
2. Debe respetarse la finalidad, es decir, que el tratamiento no puede utilizarse para fines distintos de los definidos anteriormente.
3. Los datos utilizados deberán ser necesarios para la actividad de la empresa. La finalidad del tratamiento debe ser relevante para las obligaciones de su empresa.
4. La finalidad del tratamiento de los datos determinará el plazo de conservación que será más o menos largo.
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